César Berlanga
¿Cuántas personas relacionadas con el mundo de la música, compositores, cantautores, músicos profesionales, músicos aficionados, cantantes, etc... acarician el sueño de ver plasmados algún día con brillantez y profesionalidad sus proyectos musicales en un CD? Muchas, más de las que nos imaginamos. ¿Cómo alcanzar ese difícil sueño?
Hoy en día esto es posible; solamente hace falta ponerse manos a la obra y decidirse a dar el paso para montar nuestro propio estudio de grabación ya sea en nuestro domicilio o en un local. Actualmente existen materiales muy diversos y de tecnología muy variada y avanzada que nos ayudarán a poder disponer de las herramientas más útiles y eficaces a un precio más o menos asequible, aunque nunca deberíamos olvidar que las primeras herramientas y las más importantes son la imaginación y el tesón para la creación de nuestras futuras obras musicales.
Un inquieto creador musical, ya sea pianista, guitarrista, saxofonista, cantante, etc... o un simple aficionado que medio controla algún tipo de instrumento puede enfocar el trabajar de distintas maneras:
- Montar su estudio de grabación pensando en contar siempre con la colaboración de otros músicos que le ayuden a terminar y grabar sus proyectos musicales.
- Montar su estudio de grabación sin tener que depender siempre de la colaboración de otros músicos.
Es indudable que esta segunda opción es la más aconsejable porque con ella accederemos a todas las posibilidades, es decir, podremos contar con la colaboración de otros músicos siempre que nos apetezca y disponer de nuestros propios instrumentos reales y virtuales que nos permitirán en cualquier momento elaborar tranquilamente nuestras creaciones musicales.
De cara a que el material que vayamos a adquirir sea el que más se ajuste a nuestras necesidades creativas, limitaciones de espacio y, desde luego, disponibilidad monetaria, me he permitido preparar un diseño total lo más completo posible.
¿Qué comprar para montar nuestro estudio de grabación?
Me gustaría que os quedara muy claro a todos el concepto que me va a guiar de ahora en adelante para aconsejaros lo que podríais comprar de cara a montar vuestro propio estudio de grabación en vuestra casa, local o garaje. Este concepto va a ser ante todo el de recomendaros un material con calidad.
Deberíamos olvidarnos de pensar y obrar de la siguiente manera "Bueno, esto está bien para empezar, cuando pueda más adelante me compraré algo mejor". Esto lo hemos puesto en práctica casi todos y a la larga sale mucho más caro y se corre el riesgo de desmoralizarse y de pensar que el buen sonido sólo lo pueden conseguir los privilegiados. Si no podemos en este momento gastar dinero, sería aconsejable esperar e ir planeando lo que deberíamos comprar cuando consigamos el importe necesario que todo ese proyecto de estudio de grabación nos costaría.

Mi diseño del estudio va a ser sencillo, con pocas cosas pero sin que nos falte de nada para ponernos a trabajar y disfrutar lo antes posible. Pienso que es mucho mejor que cuando tengamos que hacer algo específico, como, por ejemplo, buscar un buen sonido de piano para una secuencia MIDI, vayamos directamente hacia esos tres o cuatro sonidos que ya conocemos de un buen módulo, teclado o sampler, y que sabemos con total seguridad que suenan bien, en vez de tener que escuchar en ese momento todos los sonidos de piano de nuestro museo particular de módulos anticuados (la síntesis de estos aparatos no es que haya cambiado mucho, pero sí que hay unas diferencias muy notables con la de hace unos años).
Por ejemplo, según el sistema multipista de grabación de audio que tengamos, si hoy hacemos una preciosa canción y la mezclamos, es muy importante que podamos volver a recuperarla dentro quizás de unos meses o años en ese mismo formato para añadir o repetir alguna pista o simplemente para hacer una nueva mezcla mejorada. Esto, amigos, es una de las muchas cosas en las que debemos pensar si en algo valoramos nuestro trabajo.
Existe por parte de algunas personas que se dedican a la venta o distribución de este tipo de material profesional la costumbre de aconsejar de una manera poco objetiva, y siempre tirando descaradamente hacia su terreno, y esto podría ser perjudicial para nuestros intereses, por lo que deberíamos coger la costumbre de que cuando no sepamos exactamente lo que nos conviene y le preguntemos a una de estas personas por alguna cosa, procurar que no sea esa la única opinión que escuchemos, y, sin que nos dé vergüenza ni reparo, deberíamos llamar por teléfono o ir en persona a otros muchos sitios para que nos asesoren, porque para eso están, y sólo cuando hayamos asimilado las más variadas opiniones, pegas, consejos, condiciones y precios, sabremos verdaderamente qué hacer.
La mesa de mezclasEsta mesa podría ser analógica o digital.
Mesa analógica: Yo aconsejaría una mesa que tenga estas mínimas características.16 Canales de entrada y a ser posible 24 ó más (a la larga siempre nos faltan canales)
8 Subgrupos a ser posible 16 (muy importante para grabar con el multipista)
Salida Outline por canal (nos pueden servir para muchas cosas)
Equalización paramétrica o semi (cuando hace falta realzar algo es fundamental)
4 Auxiliares por canal (podremos tener dos efectos estéreo o cuatro mono)
1 Entrada/Bucle de inserción por canal (para poder insertar un efecto individualmente)
Buenos faders (a ser posible de tamaño natural)
Bajo ruido (sobran las explicaciones)
Que no se caliente demasiado (mejor que tenga la fuente de alimentación separada)
Alimentación Phantom por canal (para algunos micrófonos con esta carácterística)
Automatismo MIDI (Opcional)
Una mesa de este tipo, o quizás mejor, y de una buena marca, nos puede costar entre las doscientas cincuenta mil y el millón largo y a partir de ahí nos podríamos gastar, si podemos, en una buenísima mesa hasta treinta o cuarenta millones, pero la diferencia sustancial y auditiva no es tan palpable ya que cuando escuchamos un CD y nos gusta no nos preocupa si está grabado en un estudio de grabación alucinante o en otro mucho más sencillo y realista.
Os quedaríais asombrados de ver en los modestos, disparatados y muy limitados estudios donde a veces trabajan y graban su música muchos de los artistas extranjeros que admiramos.
Mesa digital
En este caso la oferta es más limitada y hay mucho menos donde elegir ya que, o nos vamos a unas mesas muy complicadas, relativamente caras y dirigidas casi exclusivamente a un sector muy profesional y de medios de comunicación, etc..., o nos quedamos con una marca que ha sido la pionera desde hace años en mesitas digitales. Esta marca hoy en día tiene dos segmentos que nos interesan, uno de precio más o menos asequible, que para mi gusto está bien pero no del todo, y otro que nos ofrece algo mucho más interesante y que simplificaría mucho nuestro trabajo, y hasta podríamos ahorrar dinero, pues todo lo que entrara en esa mesa sería procesado digitalmente.
Este tipo de mesas tiene entre otras muchas cosas unos procesadores de efectos internos de calidad bastante aceptable ( Reverbs,Delays, etc... ) que podríamos aplicar en la mezcla final a todos nuestros instrumentos. Podríamos quitarles el ruido que traigan de fuera, comprimirlos, usar sus equalizaciones preset para cada instrumento, comunicarnos digitalmente con algunos grabadores multipista digitales específicos, salvar y recuperar nuestras complicadas mezclas cuando quisiéramos, ver como se mueven sus faders motorizados, y como no podría ser menos, toda esa mezcla final saldría por la salida digital hacia el Dat y todo quedaría en casa, pero aunque de verdad esto parece y podría ser la solución super idónea para cualquiera, no hay que olvidar muchos de los aspectos ergonómicos y humanos del tratamiento del sonido que en este sistema de trabajo no tendríamos , y luego, por otro lado tenemos el coloreamiento digital inevitable que todos estos sistemas añaden a los sonidos. De todas maneras esto va en gustos. Los precios pueden oscilar aproximadamente entre las seiscientas mil y el millón largo.
El grabador multipista
Tenemos tres opciones y las tres son digitales porque hoy en día es difícil encontrar máquinas nuevas semi-profesionales en formato analógico. Las opciones son las siguientes:
- Grabadores digitales de 8 pistas sobre cinta de vídeo (con grandes prestaciones de sincronización y gran calidad. Se pueden encadenar varias unidades, etc... Las cintas se archivan y se pueden recuperar los temas siempre que se necesiten)
- Mini Estudios Portátiles de 8 y 16 pistas con grabación directa a Disco Duro, Disco Óptico, MiniDisc (tienen gran calidad de sonido y algunos llevan una mesa incorporada y efectos internos; sus soluciones de volcado de temas para posteriormente recuperarlos no son muy seguras ni claras aunque sí posibles en los que trabajan sobre un Disco Duro; sin embargo, los que usan MiniDisc o discos Ópticos no tienen problema pues se archivan como las cintas)
- Ordenadores con programas de grabación a Disco Duro (la calidad de grabación dependerá de la tarjeta de sonido que le instalemos al ordenador, la cantidad de pistas de Audio disponibles dependerá de la RAM del ordenador y de la rapidez y prestaciones de los discos duros que tengamos instalados, siendo el volcado de temas para su posterior recuperación sencillísimo mediante la grabación de todos los datos a una grabadora de CD-ROM)
Los sistemas multipista de cinta son buenos por su autonomía y calidad pero para mi gusto tienen muy pocas prestaciones de cara a la edición y no hay muchos modelos donde elegir. El coste sería aproximadamente de un millón de pesetas.
Los Mini-Estudios son autónomos y suelen tener muchas prestaciones internas pero no gestionan el MIDI, aunque aquí sí hay mucho más donde elegir, y su coste oscilaría aproximadamente entre las trescientas cincuenta mil y el millón de pesetas.
Los sistemas multipista montados a través de un ordenador son en la actualidad, y para mi gusto, los más completos, potentes y flexibles que hay pues gestionan a la vez el MIDI y el Audio pudiendo ampliarse mucho en el futuro. Estos sistemas, hablando en términos siempre de calidad, pueden salirnos por el millón de pesetas si incluimos el ordenador, discos duros para captura de Audio, tarjeta de sonido semi-profesional, programa multipista y MIDI, etc... Existe también en esta modalidad la opción de un producto muy bueno y muy profesional que supondría aproximadamente un coste de dos a cuatro millones de pesetas.
El Grabador de dos pistas para hacer el master finalAquí tenemos sólo dos opciones, un Dat que nos puede costar aproximadamente entre las cien mil pesetas y el millón largo, dependiendo de su calidad y prestaciones, o un Grabador de CDs de Audio profesional externo que puede andar entre las cien mil y las cuatrocientas mil pesetas más o menos.
Hoy en día puedes ir a la fábrica de discos tanto con un Dat como con un CD o sea que vosotros mismos, aunque yo personalmente me decantaría, si es que nos lo podemos permitir, por tener las dos opciones en nuestro estudio, y a la fábrica de discos les llevaría la cinta de Dat, y el grabador de CDs lo usaría para muchas otras cosas interesantes, por ejemplo, si acabamos de hacer una mezcla de la que no estamos muy seguros de su sonido porque no nos fiamos totalmente de nuestros monitores, podríamos ir directamente a chequearla con nuestro CD bajo el brazo a la mejor discoteca de nuestra ciudad, y esto con la cinta de Dat claro está que no se podría hacer. Puede parecer un poco exagerado y perfeccionista pero os aseguro que sería muy interesante pues es en ese justo momento final cuando podemos estropear todos nuestros sueños y trabajo de meses.
En el próximo capítulo continuaremos con la etapa de potencia para monitores, los monitores de escucha, los procesadores de señal, los instrumentos y amplificadores, sintes, el sampler, el teclado maestro, el ordenador, los micrófonos, los pies de micrófonos, etc.