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Contrabajo Steinberger NXT. Espectacular rediseño y apoyado al suelo.![]() Txt: IGNACIO MARTIN SEQUEROS En los años 60 y 70 ya se intentaron lanzar modelos de este estilo y que sustituían a los contrabajos tradicionales. Pero los músicos optaron en fijarse más en esos nuevos experimentos que se realizaban de contrabajos eléctricos con una forma más parecida a la de una guitarra, como los de Fender y otros. NXT recoge el testigo Ahora, de la mano de Steinberger y desde la República Checa, se están lanzando este tipo de contrabajos apoyados al suelo, pero con unos llamativos aspectos renovados y efectivos. Mientras aquellos de antaño solían disponer de tan solo cuatro cuerdas, a éstos ahora le incorporan una quinta cuerda, gracias a la cual el instrumento amplía sus posibilidades de sonidos, aún más graves (añadiendo ahora una “quinta” hacia abajo) que los se conseguían desde un “recortado bordón tradicional” en el de cuatro (que, no obstante, aún sigue siendo lo más habitual). Pero también han actualizado y añadido otras características importantes en este nuevo modelo, aplicando avanzadas técnicas que en aquella época aún no era posible instalar. Además, tiene un vistoso diseño, y mantienen la idea de un mástil sin trastes, aunque con generosos señalizadores que seguro nos servirán, y mucho, para lograr una afinación más cómoda, al buscar sobre ese mástil las notas musicales deseadas. Es evidente que un contrabajo sin trastes es más difícil de tocar con precisión y de forma afinada, pero eso se corrige con un pequeño tiempo de estudio. Seguro que les será más fácil conseguirlo a aquellos músicos que ya estaban usando antes un contrabajo tradicional. Para ellos, un modelo así, como el que ahora presenta NXT, les resultará un alivio, no solo porque su tamaño ha disminuido sensiblemente con respecto a aquellos, sino por su avance electrónico y porque, plegado, abulta casi menos que una guitarra (a lo ancho, porque este tipo de mástil es algo más largo que el de cualquier guitarra). Además, se puede meter en una funda de tela negra que viene con el instrumento y que contiene varios huecos, como uno para introducir un soporte especial que facilita el apoyo en el suelo e incluso su cómoda exposición sobre los escenarios cuando no se esté usando. Otro de los huecos es para guardar en él el arco. También incluye pequeños bolsillos. Todo este completo juego de funda va acolchado generosamente por dentro, y se puede incluso transportar sobre la espalda a modo de mochila. Un llamativo soporte sobre el suelo Llama la atención el trípode de acero que se adjunta con este instrumento, pintado en un color negro satinado y que pesa 2,3 Kg. El trípode se parece al que usaríamos para soportar una cámara de fotos o de vídeo, pero en éste, en particular, se pueden realizar varios tipos de ajustes usando sus amplias llaves, fácilmente adaptables a nuestros dedos y con una buena torsión. Mediante ellas, podremos apoyar el contrabajo en el suelo no solo en posición vertical, sino también algo inclinado (a nuestra comodidad) pero manteniendo perfectamente su estabilidad. Incluso en alguna ocasión, podríamos situarlo en una posición totalmente horizontal (con respecto al suelo) y a la altura que deseemos, para usarlo a modo de guitarra, pero sin que cuelgue sobre nuestros hombros. Posiblemente esta posición no será habitual, ya que sería casi inapropiado pulsar las cuerdas con púas y lo haríamos con los dedos directamente. Al tener un mástil bastante más largo (41,73” = 132 cm) que el de un bajo (34” o 35”), sería especialmente incómodo pulsar las cuerdas en esa tan extraña posición horizontal. Por todo lo ello, lo más lógico será usarlo en la tradicional posición más o menos vertical. No obstante, para los que prefieran la posición horizontal (colgado como si tratara de una guitarra), se suministra también una correa especial para soportarlo sobre los hombros. ¿A quién va dirigido este modelo? A mi juicio, a músicos que interpretan temas más cercanos al jazz o para algún tipo de estilo musical melódico, ya que el deslizado continuo de los dedos sobre el mástil proporciona unos sonidos muy embriagadores que se diferencian bastante de los que nos ofrece un bajo. Sin duda, uno y otro tipo de instrumentos tienen grandes diferencias, especialmente respecto a sus respuestas acústicas y de seducción musical. Y, al ser ahora éste tan cómodo de transportar, podría llegar a ser el NXT un complemento para que también lo llevaran en su equipaje aquellos músicos que normalmente usan un bajo, pero que en otros momentos desean interpretar algunos otros temas musicales más especiales. En color sunburst Y con cinco cuerdas, es el que ahora tengo entre mis manos. También se fabrica con el cuerpo en color negro satinado. El color sunburst en el cuerpo de este NXT, también satinado, es muy agradable, como de un tono de cereza oscura que le da cierto aire de distinción. Ese cuerpo contiene además, y entre otras cosas, un interruptor o conmutador que permite usarlo de un modo tradicional con arco, con su sonido suave y sostenido, o bien en forma de pizzicato, con un ataque más percusivo o impactante. A un lado del cuerpo están instalados dos potenciómetros regulables, uno para ajustar el volumen de sonido y otro para el tono (graves-agudos). Mientras el cuerpo está construido con madera de arce, se ha usado ébano para el diapasón. La pastilla fonocaptora, especialmente diseñada para este modelo en particular, tiene aspecto de ser bastante eficaz. El puente está teñido en negro. Las llaves de afinación son metálicas, también en negro satinado, y muy cómodas en su uso, ya que se consigue una agradable torsión. La salida de la señal entregada desde este instrumento tiene una alta impedancia, cosa que ha de tenerse en cuenta al llevar dicha señal hacia un amplificador, donde la deberemos reajustar adecuadamente para lograr un sonido adecuado y amplificado sin distorsiones. Dentro de la funda, encontramos una llave hexagonal Allen para apretar o aliviar la tensión del “alma”, detalle muy a tener en cuenta cuando este instrumento viaje, sobre todo si es en avión, donde las presiones atmosféricas podrían afectarle. Sus cuerdas con diseños realizados por NS parecen bastante adecuadas y estudiadas. En este modelo no sería válido instalar juegos de cuerdas para bajos, entre otras razones por el largo de escala en el mástil. Otro modelo con cuatro cuerdas Denominado WAV4 y que ya, anteriormente al modelo que aquí presentamos, tuvo una enorme aceptación en el mercado internacional. Ahora ofrecen este NXT, con algo más de precio pero son significativas mejoras, pues, además de la quinta cuerda, tiene algunas otras diferencias con respecto a su construcción y resultados técnicos, ahora más refinados. Por ejemplo, en el NXT el cuerpo está elaborado con madera de arce (de haya en el WAV4) y el mástil con ébano (palo rosa en el WAV4). Prueba con un analizador de frecuencias Los que me siguen en ISP conocen estas pruebas a las que suelo someter a todos los instrumentos de cuerda que pasan por mis manos, comprobando las frecuencias que entregan en su señal de salida. Su potenciómetro de tono lo he situado en su ganancia máxima (de agudos), así como el del volumen, pero sin mediar ningún otro de procesador o amplificación intercalado. Una a una, se ha pulsado cada cuerda y anotado los resultados, que podemos contemplar en el gráfico adjunto. Pienso que el ejemplar que a mí me ha llegado aún podría reajustarse un poquito mejor en algunas de sus cuerdas, como en la segunda o en la cuarta, y especialmente en su quinta o bordón, para sacarle un mayor partido. Yo no he querido hacerle ningún retoque en sus ajustes (aunque me han quedado ganas...). No obstante, las gráficas mostradas son generosas en sus amplitudes, no de volumen entregado sino en los anchos de frecuencias que cada cuerda ofrece. En su conjunto, tal generosidad se aprecia especialmente de los 120 a los 900 Hz, lo que va muy en consonancia con las notas de pentagrama de las partituras para contrabajos. Los que tocamos asiduamente algún bajo, gozamos deslizando nuestros dedos de arriba abajo a través de su mástil de instrumentos como el que estamos presentando. Notaremos que los espacios entre nota y nota son ahora más amplios, por lo que nos serán de gran ayuda los múltiples señalizadores del mástil, hasta que logremos acostumbrarnos a su tacto y demos notas con mayor precisión. El contacto de nuestros dedos sobre estas cuerdas no es muy agresivo, como ocurre en otros instrumentos de este estilo. El diseño de las cuerdas es bastante acertado. 30/11/2010 |
![]() es bueno
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