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Pánico al update o ¡Virgencita, que me quede como estoy!![]() Txt: Román Vega El futuro. Es complicado determinar cuál es la línea más moderna en nuestro panorama. El rollo vintage es actualmente lo más puntero. Éste es el presente: se trata de mezclar la tecnología y su versatilidad con el sonido auténtico, analógico y contundente. Hablando del presente y, sin duda, del futuro, Internet, los ordenadores y el software son las herramientas principales en torno a las que giran nuestras actividades musicales en términos de grabación. Los avances que nos brindan los imparables desarrollos son impresionantes, cada día una cosa nueva, más poderosa y llamativa. Más flexibilidad, más realidad, más recursos para hacer nuestras producciones, etc. Tanto a nivel amateur como a nivel profesional. Las líneas de desarrollo de las grandes compañías se preocupan por los diversos sectores del mercado. Es decir, desde la chavalería que pelea para montar su “estudiete” y grabarse en pistas en plan baratillo, pasando por el pirado que lleva ya una buena temporada gastándose pasta para disponer de soluciones completas, hasta llegar al estudio pro “pata negra”. Crece y crece tan rápido que estar al día es casi imposible y, además, ¿funcionará todo cuando actualice mi equipo? , ¿qué sorpresitas me voy a encontrar? Introducción La velocidad de actualización del hardware y software es tan trepidante que, cuando estamos empezando a manejar lo último que hemos instalado, sale la actualización que, en algunos casos, da mil vueltas a lo inminentemente anterior. Pequeños y no tan pequeños descubrimientos que llegan convertir un pesado trabajo de edición en un “golpe de ratón”. Podría enumerar una casi infinita cantidad de descubrimientos que nos ha ofrecido la tecnología en este ultimo semestre. Tal vez sea lo suficientemente interesante como para dedicar un artículo completo al asunto. Pero lo que nos ocupa hoy es otra cosa: ¿Actualizamos o no actualizamos? Y si lo hacemos, ¿qué es lo conveniente: actualizar según va saliendo o ir con varias versiones de retraso por si acaso? Pocos son los valientes que se deciden a ir actualizando sus sistemas al día, es decir, según van saliendo. Desfase entre sistemas operativos y drivers musicales Todo el panorama informático vuela, más que correr, así que cuidado. Por una parte, debemos tener especial precaución a la hora de updatear nuestro sistema operativo. Pasar de Windows vista a Windows 7, de una versión de 32 bits a una de 64, actualizar nuestro Mac OX Leopard a la 10.6.7, etc. ¿Por qué? Es sencillo, lo más probable es que muchos de tus dispositivos o periféricos dejen de funcionar. Obviamente, tienes que instalar nuevos drivers para todo tu hardware cuando cambias el sistema operativo. La pregunta, antes de dar el salto, es: ¿existen los drivers de mi hardware en la última versión de Windows o Mac? Salir de dudas, buscar drivers nuevos Debes dirigirte a la web del fabricante de tu hardware (todos, pero en este momento hablamos del relativo a música), y comprobar cuáles son los drivers más actualizados que ofrece. Si encuentras controladores del hardware en cuestión para el sistema operativo que piensas instalar, ya vas sobre seguro. No arriesgues sin comprobarlo. Generalmente, los sistemas operativos van más deprisa, en evolución, que los controladores de los fabricantes de dispositivos de audio o software. Quiero updatear mi Pro Tools, Cubase, etc. Otro momento en el que puede pasar por tu cabeza renovar tu soft es cuando ves anunciada la nueva versión de tu software maestro: Logic, Cubase, Sonar, Pro Tools, etc. Considerando que, como mencionaba antes, los desarrolladores de sistemas operativos van un poco por delante, instalar tu nueva versión del software musical es bastante seguro. Suele estar perfectamente comprobado y no genera, normalmente, problemas. Voy a meter la nueva versión de mi software musical, y también del sistema operativo ¡Qué miedito! Es extraño encontrar insensatos que se metan en este sarao con las versiones recién salidas al mercado. Para eso, entre otras cosas, estamos las revistas. Para experimentar y ver qué demonios pasa. Aunque los desarrolladores de software tienen testers, y someten a controles de calidad sus nuevos productos, es frecuente encontrar errores que posteriormente se van subsanando con parches. Bajo mi punto de vista, esto es bastante más frecuente en sistemas Win® que en Mac® (los errores imprevistos). Supuestamente, los departamentos de control de calidad de las diversas compañías experimentan con versiones Beta para comprobar las compatibilidades y corregir posibles errores antes de lanzar. No obstante, lo más probable si instalas todo nuevo nada más salir (lo último), es que te encuentres alguna pequeña sorpresita. En el caso que ahora nos ocupa, decidimos hacer el experimento con dos de las marcas que más confianza nos procuran en estos menesteres. El equipo sobre el que se ha realizado la prueba: - Mac de cuatro núcleos, procesador Intel Core I5. - Mac OX Snow Leopard. Actualizamos a la versión 10.6.7 - Pro Tools LE 9.0.2 - Hardware Avid 003 Rack+Factory de 8 previos. Según leíamos en las guías de los fabricantes, el Pro Tools 9.0.2. sólo funcionaba con garantía sobre la versión de Snow Leopard 10.6.6. Así que, “con un par”, nos decidimos a subir el Snow a la 6.6 y meter el Pro Tools 9.0.2. El resultado, casi perfecto En este caso, y considerando como mencionaba más arriba que son dos marcas que (entre otras) suelen entregar productos muy bien terminados , ambas instalaciones fueron de maravilla. Rápidas y sin problema ninguno. Puestos a experimentar, subimos el Snow Leopard posteriormente a la versión 10.7.7. Avid no garantizaba por entonces el perfecto funcionamiento sobre esta versión del sistema operativo de Mac. Sorpresa, funciona perfectamente. Aunque, puestos a ser sinceros, de cuando en cuando el Pro Tools tiene una “pirada de olla” y se cierra. Cosa que jamás nos había pasado antes. ¿Qué hacer para evitar este tipo de problema? Iniciábamos el artículo comentando que estar a la última supone riesgo. Pasar de un sistema completamente estable a un equipo que de pronto hace alguna rareza, que, a decir verdad, suele solucionarse tarde o temprano con un parche o nueva actualización. Para evitar estos imprevistos es mejor quedarse un par de versiones por detrás, tanto en sistema operativo como en software, e ir actualizando según van saliendo más, de tal modo que cuando pillemos todos los errores o pequeños matices que pueden pulirse, ya estén corregidos. Aun así, os confieso que en este sistema, sobre el que realizamos la prueba, dejamos definitivamente instaladas estas versiones que explicamos. Muy de vez en cuando se cierra (el Pro Tools) y envía un informe a Apple sobre la incidencia. Trabajamos cómodamente, aunque te deja con los pelos de punta ante un apagón imprevisto sobre el que no hicieras “guardado”. Existen los archivos bak automáticos que van guardando copias de seguridad pero, ¿en qué parte del trabajo se habrá quedado la última copia? Lo mismo ese pedazo de solo que te salió en una improvisación con adrenalina se ha perdido… ¡horror! En resumen, te invitamos a ser prudente, a mirar bien, antes de instalar, cuáles son los drivers disponibles, qué mejoras vas a obtener con las nuevas versiones (de sistema o software musical). En cualquier caso, ir una versión atrás de “lo último” suele ser lo más sensato. Si eres intrépido y valiente, adelante, dale caña. Y ya de paso, cuéntanos qué ha pasado en tus experimentos (Windows, Cubase, Logic, Mac, Sonar, etc.). En demoslector@ispmusica.com leeremos con atención tus pruebas y resultados. Valor y al toro. 20/06/2011 |
![]() es muy bueno
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